Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 

 

 

INTRODUCCIÓN BREVE A LAS CARTAS PAULINAS

 

Jorge Rodríguez Guerrero

 

Intr.

1. Por “cartas paulinas” se entiende el conjunto de cartas escritas por el apóstol Pablo que tenemos agrupadas en el N. T.

2. Luego tal es el nombre con el que se le llama al grupo de documentos del N. T. que está enseguida del libro de los Hechos.

3. El grupo de documentos novotestamentarios llamados así, se distinguen del grupo de cartas escritas por otros a las que se les llama “cartas generales”.

4. Interesantemente, mientras que  las “cartas generales” siendo siete (Sant-Judas) fueron escritas por cuatro personas, las paulinas todas (13 o 14) las escribió Pablo.

5. Las cartas paulinas llevan el nombre de los recipientes (Romanos, Filipenses, Tito, etc). No así las cartas generales que son nombradas por sus autores o escritores, (Pedro, Juan, Judas, etc.). Por eso es un error decir “Primera de Corintios”. Es “Primera a los Corintios”. Por supuesto uno dice “Primera de Juan”, porque Juan la escribió. Así que las paulinas son “a…” y las generales “de…”.

 

1. ¿Son 13 0 14?

Catorce, si  la Carta a los Hebreos (que se encuentra después de Filemón) fue también escrita por Pablo, aunque anónimamente. No obstante que la generalidad de la erudición moderna piensa diferente, siempre habrá personas eruditas, conservadoras, que después de sopesar lo que se ha escrito, continuarán creyendo que Pablo es el autor de Hebreos.

 

2. ¿Son paulinas todas las cartas paulinas

Volvemos a lo mismo. Durante los últimos siglos ha habido hombres que se deleitan en escudriñar detenidamente en busca de detalles que pongan en tela de juicio la autoría de los escritos bíblicos.

1) Si alguien concluye, por ejemplo, que algunas de las cartas atribuidas a Pablo fueron escritas en el siglo segundo, naturalmente nos dirá que esas cartas no son de Pablo.

--- Aceptar este razonamiento es negar que el total del Nuevo Testamento fue inspirado por el Espíritu Santo.

 --- Además es aceptar que algunos de los escritores del N. T. fueron unos tramposos que se valieron del nombre del apóstol para engañar a los cristianos.

 --- Luego, es afirmar que los cristianos de la generación que siguió a la de los apóstoles eran tan ingenuos que todos ellos aceptaron de buena gana que un escrito que apareció por allí, por ejemplo en el año 120, del cual no se sabía nada, lo escribió el apóstol Pablo.

 2) Por otro lado, nosotros, junto con incontables eruditos de todas las épocas,  pensamos que el Espíritu Santo no solamente inspiró los documentos novotestamentarios, sino que los conservó para que las generaciones post apostólicas también tuvieran a su alcance el evangelio  y se salvaran (lea 1 Pe. 1.18-25).

Estamos convencidos de que si las cartas paulinas tienen a Pablo como remitente y autor de ellas, entonces ellas son de Pablo.

 3) Todas las cartas paulinas son paulinas. Cuando en estas cosas una persona se decide por el camino antiguo, conservador, siempre está viendo que conforme avanza la verdadera erudición, aquellos que propusieron alternativas impías y creadoras de incredulidad, o tienen que admitir su error, o van quedando en el olvido y en el desprestigio. 

3. El orden de las C. P. en nuestras biblias.

El orden en que están puestas las cartas paulinas en nuestros nuevos testamentos no es cronológico, sino obedece a otras consideraciones. Nótese.

1) Primero están las cartas a iglesias (9),

2) luego las cartas a individuos (4)

3) y enseguida está Hebreos, la carta anónima que no es dirigida ni a una congregación en particular ni a un individuo.

 

4. Hay otra forma en que están colocadas: Las más largas primero, luego las cortas, ya sea a iglesias o a individuos.

 

Cartas a iglesias:

--Ro,    16 capítulos (*)

--1 Co, 16 (**)

--2 Co, 13

--Gá,      6

--Ef,       6

--Flp,      4

--Col,     4

--1 Ts     5 (**)

--2 Ts     3

 

Cartas a individuos:

--1 Tim,  6

--2 Tim   4

--Tito      3

--Flm      1    

 

(*) Aunque esto no es estrictamente así: 1 Co tiene más palabras que Ro.

(**) Evidentemente Ro, aunque más corta que 1 Co, fue puesta antes para que las dos cartas a los Corintios estuvieran juntas. Lo mismo sucede en el orden Col-1 Ts, en que 1 Ts es más larga que Col, pero está junto a la segunda a la misma iglesia.

  

5. Hay otra manera de agrupar las cartas paulinas en que los grupos –no las cartas– son más o menos cronológicos:

--Primer grupo: Cartas a los tesalonicenses, 1 Ts y 2 Ts,  años 52-53, más o menos.

--Segundo grupo: Las grandes epístolas, Ro, 1 Co, 2 Co, Gá, años 55-58, más o menos

--Tercer grupo: Epístolas de la Cautividad o Cartas desde la prisión, Fil, Col. Efes, Flm, años 61-63, más o menos.

--Cuarto grupo: Cartas pastorales. Mejor: Cartas a individuos.1 Tim, 2 Tim, Tito, años 63-67, más o menos

(Nota: La expresión “pastorales”  es una equivocación propia del denominacionalismo ; Ni Timoteo ni Tito eran pastores, (en el N. T. los pastores de las congregaciones son los obispos, llamados también ancianos). Ellos eran evangelistas colaboradores de Pablo, cumpliendo encargos de él)

 

6. Un detalle interesante:

En las biblias en español todas las cartas a iglesias cuyos nombres terminan en “enses”, están juntas y al final del grupo de las cartas a iglesias. Esto puede ayudar cuando uno está memorizando los nombres de las cartas paulinas por orden. Los detalles del orden en que las cartas están puestas y lo que acabo de mencionar hace que sea muy fácil aprenderse de memoria y por orden los nombres de las 14 cartas paulinas.

 

7. Ya dije que las cartas no obedecen a un orden cronológico, es decir no están en el orden en que estuvieron siendo escritas por Pablo. En efecto, la primera de ellas, Romanos, fue la sexta que escribió el apóstol.

 

8. Un cierto conocimiento del libro de Los Hechos y del contenido de las cartas mismas nos ayuda a saber las fechas aproximadas en que fueron escritas.

(1) Tomemos por ejemplo Romanos. Pablo dice en el c. 15 que al momento de escribir va a Jerusalén a ministrar a los santos llevando lo colectado por los cristianos de Macedonia y Acaya (vv 25,26).  Al leer los primeros vv del c. 16 uno aprende que la carta la lleva Febe, una hermana de Cencrea, el puerto de Corinto. ¿En qué momento de lo narrado en Hechos y en dónde estaba Pablo cuando escribió la carta a los romanos?. Es muy fácil de saberse. La carta la escribió en Corinto dentro de lo narrado en Hechos 20.3.

(2) Uno hasta puede imaginarse que durante su estadía de tres meses en Corinto  Pablo supo que la hermana Febe viajaría a Roma. Decidió entonces escribir la grandiosa carta a los santos de Roma ya que aunque él deseaba mucho viajar allá, por ahora no podía por su compromiso de llevar la colecta a Jerusalén. ¿En que año fue eso? Sin abundar mucho aquí, pero fijándose uno en la cronología de Hechos, es posible saber con cierta aproximación que la carta fue escrita a principios del 58, en caso de que los tres meses de su estancia fueron los del invierno, cuando casi ninguna nave se atrevía a navegar.

(3) Claro que las cartas a los corintios tuvieron que ser escritas antes de este tiempo. Y eso es cierto también de Gálatas. Lea usted 1 y 2 Tesalonicenses a la luz de los hechos narrados en los cc 17 y 18 de Hechos y no le es difícil saber cuando se escribieron estas cartas. En efecto uno concluye que 1 Ts tuvo que haber sido la primera carta de las cartas paulinas, escrita tal vez en el año 53, seguida muy pronto por la segunda. ¿Y las cartas a los corintios? Unos pocos años después, desde Efeso, la primera (1 Co. 16. 8), esto es, durante lo narrado en Hechos 19, entre 55 y 57.

(4) Usted nota que no estoy aquí refiriéndome a todas las cartas, ni tampoco estoy diciendo que sea tan fácil ubicarlas en el tiempo a todas. Solamente diré que cuatro de ellas, (Flp, Col, Efes y Flm) fueron escritas algunos años después desde Roma cuando Pablo estuvo preso en aquella casa alquilada de que nos habla Hch. 28. Esto pudo haber sido entre los años 61 y 63.

(5) Cuando uno trata de ubicar la carta a Tito o las cartas a Timoteo en algún tiempo de Hechos, no lo logra, por ciertos acontecimientos en ellas.  No le queda más opción que la de aceptar que esas cartas tuvieron que haberse escrito después de lo narrado en el libro de Los Hechos.       Esto nos ayuda a saber algo muy interesante. Uno ha leído en Flp 1 que Pablo esperaba salir de aquella prisión romana de Hechos 28. Esa esperanza la vuelve a expresar en su carta a Filemón. El contenido de las cartas a Tito y a Timoteo nos lleva a la conclusión de que Pablo dejó la prisión, de que estuvo en Mileto, Efeso, Creta, Troas, (Tal vez en Colosas visitando a Filemón, como era su deseo).  Un par de años después −no sabemos en dónde, quizás en Troas− Pablo fue aprehendido nuevamente y llevado a Roma, donde fue condenado a morir. Fue en esos años de libertad cuando el apóstol escribió 1 Tim y Tito. 2 Tim fue su última carta, escrita en la prisión, tal vez en el otoño del 67, poco antes de ser ejecutado,

 

9. Por lo dicho aquí y por otras cosas que no dijimos, es posible situar en el tiempo y en el espacio con cierta aproximación las cartas paulinas como sigue: 

    1) 1 Ts, desde Corinto, año 52 o 53

    2) 2 Ts, desde Corinto, año 52 o 53

    3) 1 Co, desde Efeso, año 57, (algunos estudiosos la fechan en el 55)

    4)  2 Co, desde Efeso, año 57,  (¿55?), (no mucho después de la primera)

    5) Gá, desde Efeso, año 56,

    6) Ro, desde Corinto, año 58 (¿57?

    7) Ef, desde Roma, año, entre 61 y 63 (?)

    8) Flp, desde Roma, entre 62 y 63

    9) Col, desde Roma, entre 62 y 63

  10) Flm, desde Roma, entre 62 y 63

  11) 1 Tim, desde algún lugar en Macedonia, año 66, (¿65?)

  12) Tito, desde Efeso? año 66

  13) 2 Tim, desde Roma, año 67

 

10. La carta a los Hebreos puede o puede no ser de Pablo.

(1) Siendo anónima no es posible saber absolutamente quién escribió esta carta.

(2) A través de los siglos se han propuesto aparte de Pablo a otros posibles autores de Hebreos, siendo los más propuestos Bernabé y Apolos. Por supuesto, si no se cree que la carta sea de Pablo, menos razón hay para creer que sea de Bernabé o de Apolos, quienes no escribieron nada.

(3) Hay ciertos argumentos que se pueden esgrimir y efectivamente se han esgrimido a favor de la autoría de Pablo. A mí me han convencido. En el futuro, me referiré a ellos.  

 

Guadalajara, México, enero 23, 2010