Porque nada podemos contra la verdad, sino por la verdad. 2 Cor. 13:8

 
 

 

LA MUJER DE LOT

 

Introducción:

1. Corre el año 33 y la fecha de la muerte Jesús

    se acerca.

2. En una interesante conversación con sus

    discípulos, el Señor ha estado prediciendo

    la destrucción de Jerusalén, del templo y en

    efecto, de la nación judía.

3. Unas décadas después, en el año setenta, el

    Señor vino en juicio contra la nación que le

    había rechazado y las predicciones de Jesús

    se cumplieron al pie de la letra.

4. En esa conversación el Señor les recuerda a sus     

discípulos el caso de la destrucción de

Sodoma, dos mil años atrás (Luc.17. 28-30)

   5. Luego les da instrucciones de lo que deben

       hacer para evitar la muerte, cuando llegue

       el momento del cumplimiento de sus

       predicciones. (v.31)

   6. Entonces añade las palabras que nos ocuparán

    en esta mañana: v. 32: “Acordaos de la mujer

    de Lot”.

7. ¿Quién fue esta mujer y qué hizo como para que

    el Señor se refiriera a ella en esta

    memorable ocasión?

8. Hermanos y amigos, el caso de la mujer de

    Lot tiene grandes lecciones para

    nosotros. Veámoslas en esta mañana.

 

(vamos pues a mi primera lección)

 

                                 I.

1. El caso está registrado en Génesis 19. 12-26.

2. Veamos algunas cosas del pasaje:

    1) Lot y su familia habían sido puestos fuera

        de la ciudad de Sodoma por los ángeles, v.16.

    2) Entonces la voz angelical emitió una

        orden, v.17. “No mires tras ti”.

    3) No mucho después, Lot, su esposa y sus dos

        hijas,  prácticamente habían llegado a Zoar, v. 23.

    4) Ahora fijémonos en el v. 26 (Léase). La

        esposa de Lot pudo haberse quedado poco

        atrás. O no. Como  sea cuando ya  estaba en

        Zoar o en la orilla del pueblito, hizo algo:  

        volteó. ¡Y allí terminó todo para ella!

3. Prácticamente esta mujer ya estaba salva. PERO

    SE PERDIÓ.

4. Aquí tenemos una lección qué aprender: Es posible

    que uno se pierda, cuando ya no debiera.

    1) Por supuesto si uno no obedece el evangelio

        se perderá por sus pecados; ese es el caso de

        la mayoría.

    2) Pero nosotros, los que ya hemos obedecido el

        evangelio, estamos en el caso de Lot y su

        familia: VAMOS  HACIA ZOAR, HACIA LA  

       SALVACIÓN DE LOS MUERTOS FIELES.

     3) Pero el hecho de haber salido del

        mundo, de Sodoma, no es una

        garantía. TODAVÍA PODEMOS PERDERNOS.

        1. Como se perdió Demas, si no se

            arrepintió, 2 Tim 4.10

        2. Como se perdieron Ananías y

            Safira, Hch. 5. 1-11)

        3. Como puede perderse cualquiera que se

            descuida, Heb. 2.1-4

5. Hermanos: De la mujer de los aprendamos que

    habiendo casi logrado la salvación todavía

    podemos perdernos si descuidamos

    nuestra situación espiritual

 

(Vamos tras otra lección que este triste caso nos enseña)

 

                                  II.

1. Como leímos, cuando Lot y su familia ya

    estaban fuera de Sodoma aquella mañanita,

    ellos oyeron la orden¨: “No mires tras ti”

2. Lot y sus dos hijas obedecieron y se salvaron.

    3. Pero la esposa se perdió. Ella no le dio toda

        la seriedad a la Palabra de Dios.

    1) Posiblemente ella pensó que una pequeña

        mirada no importaba

    2) O de plano no creyó que no debía voltear

4. Hermanos. Más vale que aprendamos

    esto: Cuando Dios dice algo, es necesario

    darle toda la seriedad.

    1) Nosotros somos muy dados a mirar con

        indiferencia ciertos mandamientos,

        olvidándonos de que todos tienen la

        misma importancia, Stg. 2.10-12. Ejemplos:

       1. Tal vez seamos muy fieles en la asistencia,

            pero no hablamos de Cristo

       2. Tal vez hablamos de Cristo pero no

            escudriñamos la Palabra de Dios

       3. Tal vez seamos muy correctos en doctrina

            pero no en santidad.

    2) Tal parece que pensamos que no hay por

         qué darle mucha importancia a ciertos  

         mandamientos de la ley de Cristo.

    3) Esa idea nos llevará a la perdición.

 

  (Yo veo en el caso de la mujer de Lot otra lección para nosotros)

 

                                          III.

1. El pasaje nos dice que esta mujer miró

    atrás, volteó para mirar a Sodoma.

    1) ¿Por qué tenía qué mirar a pesar de la orden?

    2) Lo más probable es que ella quería echar

        una mirada a todo lo que Sodoma

        representaba para ella:

        1. Allí había vivido por muchos años

        2. Allí había sido una mujer rica

        3. Allí había sido la esposa de un ciudadano

            importante

        4. Allí había mirado con agrado el futuro

            matrimonio de sus hijas con jóvenes de

            la ciudad

        5. Ella había echado raíces en la ciudad más

            perdida y ahora le dolía dejarla —Algo de su    

            corazón se quedaba en Sodoma.

    2. Hermanos, es necesario aprender que uno que

        ha sido salvado de una vida de pecado, no

        debe mirar atrás

    1) Luc. 9.62

    2) Deberíamos echar un borrón absoluto a nuestro

         pasado pecaminoso, Ef. 4.22: 2 Co. 5.17

    3) Nuestro problema con el pecado puede ser

         que en el fondo nos duele lo que hemos

         tenido qué dejar: Hermanos: Que no nos duela.

    4) Fil, 3. 13,14. No miremos atrás; miremos más

        bien hacia adelante, pensando en todo lo

        que estamos recibiendo y todo lo que

        recibiremos después.

 

Conclusión:

1. La mujer de Lot, siendo objeto de la misericordia

    de Dios, se perdió.

2. Nosotros también podemos perdernos.

3. La lección podría resumirse en las palabras de

    Pablo: Heb. 12.1-2.

4. Muchas gracias por su atención y que el Señor les

    bendiga.

 

(7.17.04)

 

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